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reflexiones sobre administración pública inteligente

viernes, 20 de marzo de 2009

Se busca mayordomo en la AGE


Aparece en el BOE del pasado martes la convocatoria para cubrir una plaza de mayordomo (sí, como lo oyen "ma-yor-do-mo") en el Ministerio de Asuntos Exteriores bajo la modalidad de laboral fijo fuera de convenio. La noticia ha desperatado guasas y bromas en distintos foros, y no me extraña: si en los tiempos que corren la Administración se dedica a contratar mayordomos no sé qué hacemos hablando de Administración inteligente. Mal vamos, desde luego.


Veo en una Administración inteligente aquella que cree en las personas y apuesta por el talento. En ella, la pirámide organizativa debería ser inversa a la actual: es decir, en la cabeza un potente equipo de técnicos y profesionales cualificados, altamente formados y motivados, por supuesto funcionarios públicos, en los que se invierta de verdad. Sin embargo, una parte inferior más reducida, que sirva de soporte necesario a la estructura superior pero ajustada en puestos innecesarios que aporten poco valor. Hay herramientas para ello: la tecnología, la externalización o la laboralización:
  • Tecnología: su efecto sobre las RPTs tiene que empezar a notarse ya. Muchas de las funciones manuales que hacían empleados públicos de grupos inferiores han pasado a hacerse de forma automática. Muchos puestos de trabajo, tal y como estaban definidos, han dejado de tener sentido.

  • Externalización: te permite poner ciertas funciones no estratégicas en manos de especialistas. Cuanto más no-estratégicas sean dichas funciones, el control de costes y de la calidad del servicio entregado es más sencillo (al menos en teoría).

  • Laboralización: tema espinoso donde los haya. Muchos oficios auxiliares ya se prestan en régimen laboral, pero acaban pasando de una forma u otra a funcionarios. Siempre me he preguntado por qué un ordenanza, un administrativo o un auxiliar tiene que ser un funcionario público. Sigo sin encontrar la respuesta.
Mayordomos, conductores, ordenanzas, subalternos, limpiadoras, porteros, carpinteros, etc. son todas ellas profesiones muy dignas. Pero, ¿deben formar parte del empleo público? Creo que no. La Administración debe dedicarse a hacer bien lo que le toca y sus profesionales los mejores, más formados y más motivados en las funciones que sean principales. Lo auxiliar es necesario pero eso no implica que deba formar parte del cuerpo administrativo. No entiendo cómo todavía continúa haciéndolo.

1 comentario:

Bocina dijo...

En los tiempos de crisis que corren, donde el Estado parece haber asumido, sin complejos,la necesidad de dar cobijo a directivos de empresas financieras, no parece raro que también los altos responsables de la administración (políticos) quieran contar con un equipo que permita afrontar las dificultades con las máximas garantías, creo que un Cuerpo de Mayordomos puede contribuir de manera decidida a que sus señores encuentren soluciones hasta ahora inimaginables para el resto de los mortales.

Respecto a las razonables, sensatas, lógicas, adecuadas y racionales medidas que propones, me temo que todas ellas pasan por la necesidad de que previamente los auténticos "diseñadores" de la Administración dispongan de sus mayordomos y quizá entonces, si queda presupuesto, haya un hueco para ese personal técnico que tanto se necesita.(Mientras llega ese momento creo que debemos irnos a acostumbrando a vivir rodeados de mayordomos).

Un saludo.

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