i-public@
reflexiones sobre administración pública inteligente

lunes, 29 de septiembre de 2014

Dirección TIC de la AGE, un buen trabajo

El pasado viernes el Boletín Oficial del Estado publicó los RD de estructura orgánica de la Dirección TIC de la Administración del Estado así como el correspondiente a la organización e instrumentos operativos de las TIC en la AGE y sus organismos públicos.

Ha pasado un año desde la toma de posesión de Domingo Molina como Director TIC y entre medias mucho trabajo, mucha gestión con unos y con otros, pero al final un buen trabajo que permite sentar unas bases sólidas con las que empezar a trabajar.

La Dirección TIC se configura como un órgano específico, al más alto nivel, para impulsar y coordinar el necesario proceso de racionalización y transformación del sector público administrativo estatal.... supone revisar planteamientos organizativos vigentes ... O lo que es lo mismo, mantiene un peso orgánico importante (subsecretaría) pero orgánicamente adscrito a la Secretaría de Estado para la Administración Pública (SEAP). Aunque funcionalmente la relación con el ministerio de la presidencia se mantiene, el paso a desde la Vicepresidencia del Gobierno, donde nació, a la SEAP puede mermar en cierta medida la capacidad de actuación, decisión ésta contraria a las recomendaciones de la OCDE acerca del fortalecimiento de las capacidades estratégicas (las TIC lo son) en los núcleos centrales de gobierno.

Un aspecto orgánico positivo de dicha adscripción en SEAP es que la Dirección TIC asuma las funciones de Administración digital que hasta la fecha tenía encomendadas la DGIAEP que desaparece. Queda así fortalecida uniendo estas competencias a las de orientación estratégica en las TIC derivadas de la estrategia global del gobierno y la racionalización del uso de los recursos informáticos. La fórmula de agencia TIC de momento tendrá que esperar.

No obstante hay tres aspectos en mi modesta opinión que no quedan del todo bien resueltos. Primero, el no incluir  competencias en materia de gobierno abierto dentro de la Dirección TIC, por ejemplo el desarrollo de la ley de transparencia o la puesta en marcha de una estrategia 2.0 marco para todas las unidades y organismos de la AGE. Segundo, la pata de los "procedimientos" que queda en otra dirección general (traerá problemas) y eso a pesar de incidir en los decretos por la apuesta por el rediseño integral de los procesos  y servicios actuales de la Administración ... no sólo la automatización de los servicios. Tercero, dejar fuera de la política TIC general la política informática de la Intervención General  que (por sus peculiaridades) queda en manos de la Secretaría de Estado de Presupuestos y Gastos.

En lo que respecta al modelo de gobernanza, es decir de arreglos institucionales para la coordinación y toma de decisiones, sin duda el modelo es novedoso y esperanzador aunque no exento de la complejidad burocrática que suele caracterizar el funcionamiento administrativo.

El Comité de Estrategia TIC, y más concretamente su órgano ejecutivo - más operativo- será quien dicte la estrategia que a su vez deberá ser implementada por el Comité de Dirección TIC que coordinado por la DTIC estará compuesto por repressentantes de todos los ministerios y , para el ámbito de la Administración digital, por las Comisiones Ministeriales de Administración Digital (CMAD) en cada ministerio. Es de desear que la relación sea más de colaboración que de jeraquía, más bidireccional (top-down, bottom-up) que unidireccional.

Las Unidades TIC son la "célula" del sistema, quienes proveen de servicios TIC a los diferentes departamentos y se encargan de implementar tanto la estrategia TIC como las medidas relativas a la Administración digital.

Si queréis complementar este post muy buena información en el blog de Andrés Pastor.

jueves, 18 de septiembre de 2014

#CORA un año después... y seguimos

Ha transcurrido algo más de un año desde que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, presentó a bombo y platillo su reforma de la Administración. Según sus palabras -  "fui ministro de AAPP y no reformé nada. Pero he vuelto como presidente y voy a hacerlo"- ahora tocaba entrar en profundidad en un asunto espinoso, que con más o menos entusiasmo abordan la mayoría de gobiernos con resultado desigual.

Esta mañana nos han vuelto a reunir en Moncloa para presentarnos brevemente algunos de los proyectos más significativos que se están poniendo en marcha (curiosamente la mayoría dependientes del Ministerio de Empleo) y para que el presidente dé un nuevo empujón a modo de anuncios de nuevas medidas en un momento en el que el ciclo político está casi finalizando.

Que esta reforma CORA esté centrada mucho en abrir portales para agilizar trámites o en realizar una sustancial "poda burocrática" (Rajoy dixit) y poco en desplegar un nuevo modelo de Administración, post-burocrático, abierto, dinámico que apueste por el talento (como parece que hacen otros, ver el PIP del Gobierno Vasco) no es opinión. No hay más que ver el díptico que nos han entregado al finalizar el acto en el que a modo de titulares destacan los hitos más importantes de la reforma:

  • 10.417 M € ahorro acumulado,
  • 2.000 entidades suprimidas,
  • 4 anteproyectos proyectos de ley, 14 proyectos de ley, 21 reales decretos aprobados,
  • 47% de las 222 medidas implantadas (el resto en fase de ejecución)
  • 73% declaraciones IRPF por internet,
  • 230 M€ ahorrados por compras centralizadas,
  • 3 de 4 tramitaciones telemáticas,
  • Integración de 57 oficinas en el exterior,
  • Emprende en 3 en 1232 municipios (49% de l apoblación)
  • 200M€ por venta de inmuebles y revisión de alquileres,
  • 41.800M€ para pagar a 230.000 proveedores,
  • 269 vehículos menos, 12,7 M ahorrados
Cifras sin duda interesantes pero que ponen de manifiesto qué es lo que realmente hay de transfondo en este proyecto: recortar y maquillar la burocracia vs. reformar de verdad.

Cuestión aparte son los anuncios que ha realizado el presidente sobre lo que va a salir en el Consejo de Ministros de mañana:
  •  El anteproyecto de la nueva ley del Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común. Es decir, la ley que venga a sustituir a la 30/92. Proyecto de especial importancia para desmantelar el pesado andamiaje burocrático de nuestra Administración. El presidente ha insistido que esta ley servirá para clarificar los tipos jurídicos de entidades públicas, introduciendo orden y racionalidad en el desarrollo de las mismas. Es decir, más por el lado del "régimen jurídico" y menos por el del "procedimiento administrativo" del que tan sólo ha anunciado que tendrá elementos más inclusivos para la ciudadanía. ¿Una ley para juristas o para ciudadanos? Esa es la cuestión. Veremos al final en qué queda todo ello.
  • Manuales para la Simplificacion y la Racionalización Administrativa, musiquilla que ya hemos oido en anteriores ocasiones. El mantra de la simplificación da juego para años.
  • Clave única para el acceso a los portales de la Administración general del estado, una buena medida que facilitará la vida a muchos ciudadanos que quieren acceder a los servicios públicos electrónicos pero que el galimatías existentes de claves, certificados, eDNI, etc... les echa para atrás.
Y por último que no ha anunciado el presidente pero que es relevante. Un año después de que se creara la . Trabajo ha costado. Pero esa ya es otra historia.
Dirección TIC de la AGE (CIO AGE) ¡por fin! sale mañana el decreto de estructura

miércoles, 10 de septiembre de 2014

#ogov y el shock de voluntad

La solución a cualquier problema público pasa por tres etapas: 1) que exista la necesidad; 2) que se disponga de los instrumentos para resolverlo; 3) que haya voluntad (política y administrativa) para resolverlo.

El espinoso asunto de la regeneración democrática entra y sale de los primeros lugares de la agenda política al gusto del gobierno de turno y de las circunstancias de cada momento. Ahora vuelve a estar de moda con la puesta sobre la mesa (de nuevo) del plan de regeneración democrática.

Sin entrar a valorar estas tácticas políticas, lo cierto es que la ciudadanía pide cambios profundos en la forma de hacer política. Mayor transparencia , más posibilidades de participar  y de contribuir. Que se pida opinión y ésta sea en mayor medida tenida en cuenta dentro de las diferentes fases del ciclo de políticas públicas. Eso al menos indican los estudios sociológicos y está ahí en el estado de opinión general del país. La necesidad, por tanto, existe y es conocida.

Los instrumentos también. En nuestro país, la tentación siempre es empezar la casa haciendo leyes, creando una base legal. Aunque en este caso no es lo importante ya se ha generado una cierta infraestructura legal. Existen otros instrumentos, los tecnológicos, que permiten de manera sencilla la bidireccionalidad cambiando radicalmente la forma de relación y otorgando un papel protagonista al ciudadano. Las posibilidades en cuestiones como transparencia (política y administrativa) y participación ciudadana son amplias. Hasta ahora la utilización de estos instrumentos del siglo XXI se viene haciendo con tics del siglo XX; por no querer o por no saber, pero lo cierto es que es un gran error: no avanzamos y seguimos en las mismas, acentuando la frustración y el desencanto de la ciudadanía. Por otra parte la digestión de la toda la información generada por parte de la Administración exig
e nuevas estructuras, nuevos flujos de gestión de misma y patrones de actuación diferentes. La teoría ahí está, dispuesta a ser llevada a la práctica por algún valiente.

¿Qué falla pues? ¿Qué impide profundizar en la democracia deliberativa y en el gobierno abierto si hoy es más necesario y posible que nunca? Obviamente la tercera pata de esta mesa: la voluntad, y no sólo política también administrativa. Hablamos de una transformación que afecta a las estructuras de poder de políticos y funcionarios, al statu-quo y los intereses creados. De ahí, las enormes resistencias y que la realidad sea hasta hora un buen cúmulo de fuegos de artificio (anuncios, comisiones, leyes, nuevos perfiles en redes sociales, etc...) pero una frágil institucionalización . Este es el reto, pero para ello hace falta un shock de voluntad.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Management de innovación pública: 5 factores de éxito



Pocos dudan en los tiempos que corren de la necesidad de innovar para transformar nuestras Administraciones públicas. Cualquiera que piense que es posible afrontar los retos del siglo XXI con instrumentos del siglo XIX es cuando menos un iluso.

Innovar hoy en lo público implica superar barreras burocráticas e incorporar nuevos valores. Un cambio cultural imposible de abordar sin un management adecuado que tenga en cuenta una serie de factores de éxito.

Veamos brevemente algunos de ellos:

1)   Existencia de una gobernanza de la innovación: hoy no se concibe de otra forma que no sea social, abierta, nutrida por redes que canalicen la energía del conocimiento, el talento y las motivaciones de aquellas personas que puedan aportar.  La comunicación es el conector necesario, sin el cual les imposible articular procesos de innovación abierta.

2)   Utilizar herramientas propias de la sociedad en red: la comunicación es el cemento necesario, sin el cual les imposible articular procesos de innovación abierta. La progresiva transformación hacia una
sociedad multiconectada hace que las pautas de comunicación así como las posibilidades que ésta ofrece se vean alteradas de manera significativa. La comunicación digital tanto externa como interna, el uso de las redes sociales por parte de las Instituciones, son un factor clave para entender cómo hoy la comunicación contribuye a los procesos de innovación.


3)    Hechos más que palabras. Resultados evaluables y controlables mediante métricas adecuadasMétricas de la comunicación: contenido y reputación. La innovación afecta a organizaciones, a personas, a proyectos, a equipos de trabajo, etc. Y se va construyendo a base de acciones creíbles y razonables.

4) Resultados visibles y coherentes con la estrategia: gran parte del éxito está en sumando seguidores, prescriptores y personas que apoyen y se involucren en el mismo. Para ello es fundamental ir dando visibilidad a los logros que se vayan obteniendo, retroalimentar para establecer procesos de aprendizaje continuo e ir permanentemente alineando las necesidades e intereses de los grupos de interés con los resultados obtenidos. 

5)      Intra-emprendedores de carne y hueso: son claves en todo proceso de innovación. De ahí que la capacidad que una organización o un líder tenga para estimular y generar emprendedores internos, encontrar y sumar al proyecto a diferentes prescriptores de innovación es fundamental para tener éxito al innovar.

lunes, 28 de julio de 2014

Tres retos, tres, en materia de gobierno abierto

Tantos los ítems que tienen que ver con el concepto de gobierno abierto y tan variado su nivel de definición, desarrollo y aplicación que no es fácil identificar cuáles son los retos de futuro. Por descarte, parece claro que en el esquema teórico o conceptual no está el debate: está lo suficientemente avanzado para considerar que el gobierno abierto es un modelo sólido y comúnmente aceptado que es un paradigma de gestión pública en este siglo XXI.

A mi entender hay tres grandes retos pendientes: 

  • Adaptar estructuras. Si queremos que una Institución sea abierta tienen que existir mecanismos internos que garanticen que lo sea: recursos, procedimientos, normativa interna, incentivos / sanciones, controles, responsabilidades. Tiene que existir un diseño organizativo específico que garantice por ejemplo la aplicación automática de la transparencia activa - sin depender de los intereses o decisiones de fulanito o menganito- o que las respuestas a peticiones de acceso a la información sean diligentes y eficaces - con sistemas que detecten si ha habido retrasos, dónde y por qué causa
  • Medir y rendir cuentas sobre cuán abierto es mi gobierno. Los políticos hablan en demasiadas ocasiones de transparencia y apertura pero las palabras se las lleva el viento y lo que quedan son los hechos. Poner el cascabel al gato en este asunto es complicado. El trabajo de organismos independientes privados sin ánimo de lucro, como el ranking de Transparencia Internacional, es tan bien intencionado como insuficiente. Medir la transparencia por lo que vemos en una web institucional es una manera aceptable para disponer de algún tipo de información - más aún si se valora el que la información se ofrezca más allá de un PDF en web- pero si no existe la fuerza de la autoridad para auditar o fiscalizar en términos que se puedan exigir y valorar aspectos como la fiabilidad de lo que se informa o la organización interna que existe para lograrlo, es insuficiente.
  • Profundizar en la democracia deliberativa. Es uno de los aspectos más solicitados de la sociedad y de él se hace eco una parte importante de la doctrina del gobierno abierto. Pero sólo en la teoría; en la práctica cuesta encontrar fórmulas - alguna fallida como el caso de la reforma de la Diagonal de Barcelona- para una integración más intensa y directa de los ciudadanos en los procesos de diseño, formulación e implantación de políticas públicas. Los instrumentos están. Faltan las decisiones de hacerlo y definir las condiciones adecuadas para que haya un desarrollo consistente en este sentido.

lunes, 21 de julio de 2014

Start-ups públicas, microinnovación y crisis

La crisis viene tensando desde hace tiempo los servicios públicos. La manida expresión de hacer más con menos es la realidad cotidiana a la que se tienen que enfrentar numerosos responsables y personal base en primera línea de "negocio". Vacantes que no se reponen, sistemas que no se mejoran, material que no llega, infraestructuras que no se mantienen, etc. obligan a buscar nuevas fórmulas para atender a ciudadanos que están ahí, demandando calidad y buena atención.

La mejor forma de comprobar cómo se innova en el sector público es pasándose por una oficina del INSS, una unidad de atención sanitaria, una ventanilla de Tráfico o cualquier dependencia municipal. Aunque a muchos les parezca que lo que encontraremos serán funcionarios tomando café o charlando mientras la cola crece en la ventanilla, lo más probable es que lo que realmente haya es empleados públicos que sin darse cuenta son auténticos profesionales de la innovación.

La crisis y la escasez obligan a agudizar el ingenio, a poner en marcha ideas y prototipos. Muchas dependencias públicas son una especie de start-ups internas que ponen en marcha microinnovaciones a modo de pequeñas soluciones a problemas cotidianos cuya implantación es sencilla y los beneficios inmediatos. Empiezan a proliferar fórmulas de cocreación y colaboración, con usuarios y entre compañeros, ligadas a acciones y decisiones del día a día. La innovación micro en modo bottom-up y a pie de línea es la que mejor funciona en el sector público.


El problema viene cuando se intenta innovar con mayúsculas, en forma de grandes proyectos con generosos presupuestos y plazos de ejecución, o cuando de conceptualizar o sistematizar la innovación se trata. Ahí el éxito es incierto:  modelos transversales de innovación, ideados en modo top-down chocan  con la endogamia corporativa, el miedo a compartir, o el eso ya lo sabía yo.

El consejo pues a cualquier organización pública que pretenda convertirse en innovadora sería: promueve una microinnovación descentralizada otorgando autonomía y poniendo en marcha un sistema de incentivos incentivos y evita burocratizar y encorsetar la innovación en estructuras centralizadas creadas ad-hoc. 

martes, 8 de julio de 2014

Euskadi y 5 claves para estrategias de innovación


En el último año he tenido la ocasión de viajar unas cuantas veces por Euskadi para compartir experiencias con amigos y colegas que ayer y hoy están tirando del carro en la difícil tarea de mejorar la Administración.

En junio del año pasado participé en el I Encuentro Nacional de la Blogosfera Pública, que se celebró en Donostia-San Sebastián (no por casualidad) junto a amigos blogueros entre los que se encontraban los directores actuales de Innovación y Gobierno Abierto del Gobierno Vasco, como sus predecesores. El 22 de enero, gracias al buen oficio de Enrique Sacanell y a la amabilidad de Joseba P. de Heredia - secretario general del IVAP, pude presentar mi libro "Líderes públicos en la Nueva Economía" en la Casa del Libro de Bilbao. El 23 de mayo fue un lujo participar como ponente en el V Congreso para la Excelencia en las AAPP organizado por QEPEA y hace pocos días el 17 de junio, junto a Antonio Díaz, impartí un curso sobre gestión inteligente de redes sociales en el Ayuntamiento de Irún.

Euskadi, junto a Catalunya, es de los lugares donde en cuestión de gestión pública las cosas se vienen haciendo bien desde hace algún tiempo.

Prueba de ello es el recién aprobado Plan (estrategia) de Innovación Pública 2014-16 que creo que es referencia obligada. .

Me gustaría resaltar cinco aspectos relevantes para todos aquellos que tengan interés en profundizar sobre asuntos como estrategia, innovación y reformas, tan relevantes en los tiempos que corren

  1. Hay vocación de continuidad en el ánimo reformista. Esto es graciasa que hay instalada una cierta cultura que , cambios de gobierno aparte, permite seguir en la senda.¡¡  Muy importante !!
  2. El plan es transversal:  no podía ser de otro modo, pero no siempre es así.
  3. Innovar y reformar, pero de verdad. Se incluyen ejes clave de reforma en produndidad : transparencia y buen gobierno, interacción con la ciudadanía e innovación basada en la co-producción, adecuación organizativa y la mejora en la gestión. Nada de maquillajes en forma de reformas superfluas como otras.
  4. En el propio plan se consideran iniciativas para acompañar en la gestión del cambio, con instrumentos perfectamente definidos como la comunicación y la formación. El IVAP, al servicio de la innovación pública. No es poco.
  5. Hay objetivos definidos, con indicadores de cumplimiento. Cada proyecto tiene fichas detalladas con responsables, plazos y presupuesto asignado. Escaquearse va a ser complicado.
En definitiva, un buen trabajo elaborado por buenos profesionales. Pero ojo, como hemos dicho otras veces: esto es sólo un papel y ahora toca lo más difícil. Ponerlo en marcha, que no es poco.


miércoles, 2 de julio de 2014

#CORA, ¿mola?

Pasan los meses y el proyecto para la Reforma de la Administración (CORA) sigue su curso. Se van poniendo en marcha diversas medidas cuya ejecución, en parte, conocemos por el informe trimestral de la Oficina para la Ejecución de CORA (OPERA). Una de las más últimas se está debatiendo en la actualidad: la Ley para la Reforma del Sector Público, una especie de totum-revolutum en la que lo mismo se habla de supresión de entidades, que de devolución de moscosos, que de movilidad del personal militar, que de temas medioambientales, ferroviarios, etc....

Pero está pasando desapercibido uno de los aspectos más relevantes del proyecto puesto en marcha por el Gobierno: la reforma en la gobernanza TIC de la AGE. Lejos de medidas puntuales y necesarias como la simplificación y mejora de procesos que permite la Administración electrónica, la nueva gobernanza TIC de la AGE debería contemplar un alcance ambicioso y con visión que otorgara a las TIC un rol relevante en la acción pública estatal contribuyendo a la estrategia de gobierno en la creación de valor público así como una mayor eficiencia en la gestión de los recursos TIC, desde el personal destinado a estas tareas hasta las inversiones en infraestructuras y desarrollos.

Ya dijimos en su día que la creación del CIO AGE en septiembre de 2013 era un paso necesario pero del todo insuficiente. La cuestión, decíamos, no es que exista esta figura y que sea ocupada por un buen profesional sino el margen de maniobra que pueda tener para poner en marcha su proyecto. Es decir, que sonando bien la música de dicho proyecto, que es conocida y está bien tirada, no es suficiente porque lo difícil será la letra, los detalles, los puntos de apoyo a la hora de ponerlo en marcha. De ahí que lo denunciado por ASTIC, la asociación de funcionarios TIC de la AGE, respecto a la paralización de gran parte de lo que hay en CORA referente a este asunto no nos deba sorprender.

Es en estos momentos, al poner encima de la mesa planteamientos que rompan con las clásicas incercias administrativas cuando ese apoyo político al máximo nivel que respalda CORA es más necesario para desatascar y neutralizar los puntos de veto que gran parte de las inciativas referentes a la reforma TIC de la AGE están encontrando.

Pero es ahí donde se ponen de manifiesto las incongruencias de un proyecto, sobre el papel ambicioso, pero que en la práctica cuando al mirar hacia dentro y de sudar la camiseta para cambiar la Administración en aspectos relevantes -gobernanza TIC, por ejemplo- se trata,  CORA, para el político, no mola.

Y lo relevante,  lo complejo que suponga transformar,  no sale adelante. Lo fácil, que además se pueda explicar bien, sí. Eso sí que mola.

Share It