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reflexiones sobre administración pública inteligente

jueves, 23 de enero de 2014

#ogov, ¿y ahora qué?

Si hablamos de gobiernos abiertos creo que cada vez tenemos que ser más exigentes en cuanto a los pasos a realizar. Incorporarlo al discurso político e institucional es un primer paso; está bien. De ahí a pasar a tener una estrategia, mejor todavía. Pero las estrategias si no hay acción y compromisos quedan vacías, no sirven de demasiado. Ese es el problema.

Ya tenemos ley de Transparencia. ¿Y ahora qué?. Ya tenemos canales de redes sociales abiertos por casi todas las instituciones. ¿Y ahora qué? Ya hay fórmulas legales y no legales que permiten la colaboración. ¿Y ahora qué?

Pues ahora es cuando empieza lo bueno,  y más si tenemos  en cuenta que el gobierno abierto real es una carga de profundidad directa sobre el equilibrio de poderes ciudadanos-política-Administración al suponer un revolcón al esquema clásico asimétrico que tenemos tan firmemente asentado (ciudadano empequeñecido frente a la omnipotencia de política y burocrática).

Suponiendo (que es mucho suponer) que tenemos transparencia, ¿habrá consecuencias?. Suponiendo (que es mucho suponer) que tenemos participación, ¿se tendrá en cuenta?: Suponiendo (que es mucho suponer) que hay una colaboración, ¿es realmente efectiva?

Sobre todo ello reflexiono en mi último artículo en El País titulado "Open government, aquellas pequeñas cosas". Espero que os guste

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