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reflexiones sobre administración pública inteligente

martes, 17 de julio de 2007

¿Más burocracia en la DGT?

En el BOE del 10/7/07 se publica la Orden Ministerial por la que se crea el Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas. La exposición de motivos justifica la creación de dicho Centro por la elevada carga de trabajo que ya se está produciendo y/o se prevé que se pueda producir ocasionada por la implantación de medios técnicos de detección de velocidad (radares) que a su vez ocasiona un aumento de la carga de trabajo en la tramitación de denuncias, para la que no está dimensionada la Jefatura Central de Tráfico. Además se pretende dar un tratamiento homogéneo a todos estos procedimientos en todo el territorio en que ejerce sus competencias la AGE para lo cual se pretende la centralización de la gestión de este tipo de procedimientos a cuyo efecto se crea el Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas. El Centro contará con sus oportunos medios materiales y su inevitable relación de puestos de trabajo de personal funcionario.

Hasta aquí lo que dice el BOE, es decir, la creación de una nueva unidad administrativa, con su correspondiente dotación presupuestaria, para atender el incremento de burocracia. Burocracia que si bien en parte es necesaria para garantizar la imparcialidad de un procedimiento que según dicen es uno de los más sumarios de Europa, no es menos cierto que la poca implantación de nuevas tecnologías en el caso de los procesos internos de la DGT provoca que ésta acabe siendo víctima de la carga de trabajo en tareas administrativas, del incremento de papel y de la dotación adicional funcionarios que acabe acarreando su acertada iniciativa de introducir más nuevos medios técnicos para garantizar la seguridad vial.

La Orden del BOE no indica si el llamado Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas dispondrá realmente de la tecnología suficiente que permita una óptima realización de su trabajo en términos de eficacia o eficiencia a través de la mecanización de las tareas de poco valor y centrando los esfuerzos en el diseño, planificación y control del proceso. Todo ello nos lo indicará por una parte el presupuesto asignado a partidas de medios materiales (herramientas tecnológicas) y por otra la configuración de la relación de puestos de trabajo: si el primero es elevado y en la segunda abundan los puestos de subgrupos A1 y A2, (antes grupos A y B) bien, el Centro cumplirá con su misión; si, por el contrario, el primero es ajustado y en la segunda abundan los puestos de subgrupos B1 y B2 (antes grupos C y D) se volverá a caer en el error de diseñar un servicio público en el camino equivocado. En este último caso, quizá cuando el Centro esté plenamente operativo, sus medios inicialmente asignados sean ya insuficientes.

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