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reflexiones sobre administración pública inteligente

martes, 20 de abril de 2010

Sostenibilidad y Administración


El ex-ministro Jordi Sevilla ha dado hoy una entrevista digital al diario El Pais. La entrevista se enmarca dentro de la serie que el periódico está dedicando a la Sostenibilidad del Estado del Bienestar y concretamente a la de la Administración pública. Aunque podéis leer la entrevista aquí hay cuatro cosas que me gustaría destacar:


Cree usted, como dicen algunos, que "sobran" funcionarios? En ese caso, ¿cuántos y por qué?

No creo que sobren funcionarios en número absoluto. Creo que sobran determinados funcionarios y hacen falta otros con otra formación y para hacer otras cosas. Creo que debería aprobarse un Plan de Jubilación anticipada y voluntaria, para sustituir a unos, por otros.


Completamente de acuerdo. Y más teniendo en cuenta lo también comentado en otra pregunta sobre cómo contabiliza cada país su número de empleados públicos. Se tiende a olvidar que en España hay personal sanitario, docentes, carteros, bomberos, policías, militares que son empleados públicos y además miles. Lo que no tengo tan claro es cómo casa lo del "Plan de Jubilación anticipada y voluntaria" con los planteamientos de ampliar la edad de jubilación para el sostenimiento de las pensiones.


Buenos días, Sr. Sevilla. ¿Cómo se ve la Administración Pública desde la perspectiva de la empresa privada? ¿Cree que los modelos de gestión empresarial pueden ser útiles para los organismos públicos? Gracias.

Creo que se puede aprender de la gestión privada. Sobre todo, en lo relativo a establecer objetivos, métodos para calcular y evaluar lo conseguido e incentivos en forma de retribución y promoción. Con métodos de gestión de ese tipo, que la ley de Agencias permite incorporar en lo público, se mejoraría la prestación de los servicios públicos sin afectar titularidades ni derechos. Es pura cuestión de eficacia. De hacerlo mejor


Efectivamente la ley de Agencias "era" el instrumento adecuado. Digo "era" porque el planteamiento fue correcto, no así su desarrollo. No se pudo o no se quiso comprender la verdadera dimensión de lo que es realmente una agencia pública y al final lo único que se hizo fue cambiar el nombre a lo que en esencia no cambiaba lo más mínimo. Una muestra de que nuevas herramientas sin un cambio de cultura es algo abocado al fracaso.


Implantar la evaluación de las políticas públicas, desarrollar la evaluación del desempeño de los empleados públicos y abrirse a nuevas fórmulas de colaboración público-privado serían tres elementos básicos para un crecimiento inteligente en la administración.


Son algunos de los elementos, no todos (faltaría p.ej la tecnología). Ya existen los instrumentos para desarrollarlos. Lo que falta es voluntad para proceder al cambio cultural que facilite su desarrollo en la Administración.



Señor Sevilla, ¿que opinion le merece el aumento de entes dependientes de las CCAA que se rigen por principios de derecho privado en aras de "eficiencia" administrativa y económica, pero a costa de la necesaria fiscalización que todo ente publico debe tener?

Que es una forma de resolver un problema (la eficiencia) aunque sea creando otro (en control y la transparencia). resolvamos el segundo, pero sin acabar con el primero. Algo no funciona en nuestro derecho administrativo actual y por eso hay que buscar formulas para cambiarlo o voltearlo sin perder garantías.


La aparición de entidades de derecho privado no es más que un atajo para resolver un problema evidente: la nula eficiencia de una Administración poseida casi en su totalidad por un derecho administrativo anticuado. Quizá si éste fuera utilizado como instrumento más que como fin y estuviera más ajustado a la realidad muchos de los atajos no se producirían.

1 comentario:

Iñaki Ortiz dijo...

Totalmente de acuerdo, Oscar. Contigo y con Jordi Sevilla ;-).

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