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reflexiones sobre administración pública inteligente

lunes, 28 de febrero de 2011

La oferta de empleo público de la crisis (año 2)


Con una semana de retraso el pasado viernes el gobierno aprobó en Consejo de Ministros la Oferta de Empleo Público 2011. A estas horas el RD aún no está en el BOE, pero no hace falta : las líneas maestras son públicas y el articulado suele ser siempre el mismo con ligeras modificaciones.

En general creo que se trata de una OEP que va en la buena dirección, aunque con matices. No pensarán lo mismo los miles de personas que en situación de desempleo o con trabajos precarios sueñan con un puesto en la Administración. Misión imposible: competidores muchos y buenos para una oferta raquítica de plazas. Es la primera conclusión a destacar. No es cierto lo que se dice en tertulias y foros de opinión varios de que el sector público no se está ajustando. Lo está haciendo, y mucho. No de forma dramática ni agresiva (con despidos, EREs, etc.) pero sí con una bajísima tasa de reposición del 10% , que en el periodo de tres años que dura el Plan de Austeridad 2011-13 traerá como resultado la supresión de casi cien mil puestos de trabajo en las Administraciones.

Que sea mucho o poco, esté bien o mal, dependerá de cómo dicha reducción se vaya llevando a cabo. Sobre el papel, la OEP 2011 apunta luces y sombras: luces porque las plazas de nuevo ingreso se centran en los subgrupos A1 y A2 (un 82%). Numerosas ocasiones en este blog he comentado que la pirámide de base ancha de la Administración debe girar 180º hasta convertirse en justo lo contrario: una pirámide invertida de cabeza ancha y base reducida. Luces también porque justicia queda al margen de los recortes: se mantiene la apuesta del gobierno. Pero también algunas sombras: áreas prioritarias como inspección fiscal o de trabajo siguen necesitadas de más efectivos; cosa que no ocurre con los cuerpos generalistas (TIC aparte) que tendrían efectivos de más. Por otro lado, las plazas en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se reducen drásticamente lo que podría comprometer la estabilidad y seguridad - muy sensibles en tiempos de crisis social como los que vivimos- si no se arbitran otras medidas específicas - no siempre fáciles- como por ejemplo sacar policías de trabajos burocráticos.

En resumen, una OEP dura pero esperada que va en la dirección adecuada. Me queda una preguntas: cuándo vengan tiempos mejores, ¿se mantendrán directrices de este tipo? No estoy seguro sería recomendable pera dar un vuelco a nuestro modelo de Administración.

lunes, 21 de febrero de 2011

Innovation in Government


La semana pasada os comenté cuáles eran a mi juicio algunos de los factores clave a considerar a la hora de hablar de innovación en el sector público. Pues bien unos días más tarde (a través del blog de Xavier Marcet) he conocido el documento Innovation in Government elaborado por la organización sin ánimo de lucro Partnership for public service y la consultora IDEO.


Aunque se trata de una publicación enfocada a la Administración de los EEUU y dicha Administración es muy diferente a las de tipo continental como la nuestra, considero que hay algunos aspectos aprovechables que nos pueden hacer reflexionar, la mayoría de ellos los comentaba en mi post del otro día :


  1. ¿Por qué es necesaria la innovación en Administración? Básicamente por la importancia del servicio público que presta, por su tamaño en la economía de un país y por lo que de tractor para la innovación en el sector privado puede suponer.

  2. ¿Qué tipologías de innovación pueden aparecer en la Administración? Yo diría que dos principalmente: adaptación de una idea probada a un nuevo contexto y desarrollo de algo totalmente nuevo. La otra que comentan (mejorar algo que ya se hace) yo lo situaría más bien en el ámbito de la modernización.

  3. ¿Por qué es la innovación en la Administración tan difícil? Simplemente porque la Administración es distinta a la empresa privada. Lo podéis ver en las afirmaciones emitidas por los empleados públicos consultados para el informe.

  4. ¿Cómo superar las barreras anteriores? Básicamente creando ecosistemas (procesos e infraestructuras) de innovación en ámbitos que por su propia naturaleza, tipología de personas involucradas, impacto social, etc. se den las condiciones más adecuadas. A partir de aquí utilizar la tecnología y los prescriptores de innovación que vayan surgiendo para ir difundiendo una nueva cultura de innovación en la organización.

Os animo a que le echéis un vistazo.

martes, 15 de febrero de 2011

Comunicación e innovación en el sector público: ¿por qué?



En un entorno complejo y dinámico donde la innovación es pieza fundamental, la capacidad de las organizaciones públicas y sus distintas unidades para recibir, interpretar y transmitir determina su potencial para satisfacer las necesidades de su público objetivo. La innovación, por tanto, como motor del cambio demanda una importante actividad de comunicación, basada en lograr complicidades de los diversos actores, internos y externos, involucrados en el proceso, lo cual se hace más palpable a medida que los servicios son más ambiciosos y rupturistas.

El contexto sobre el que se desarrollan estos procesos ha evolucionado de manera radical en los últimos años. A las diversas transformaciones en los ámbitos social, económico o político-institucional, se añade el vertiginoso desarrollo de la tecnología. Si hace diez años hubiéramos preguntado a una persona de mediana edad qué uso hace de Internet, los programas que utiliza y qué opina de los mismos, los resultados no podrían ser más diferentes de los que se obtendrían si se repitiese el ejercicio hoy en día.

La eclosión de la web social está provocando la creación de una nueva estructura socio-económica crecientemente dominada por una nueva generación de “nativos digitales”, la disponibilidad de nuevas herramientas y, sobre todo, un nuevo esquema de principios y valores. Teniendo en cuenta que la comunicación es parte de la estrategia no nos podemos acercar a la nueva realidad con viejos modelos, lo que hace preciso plantearse un renovado posicionamiento digital de las Administraciones que conecte con los usuarios del proceso de innovación.

Ciertamente el modelo de organización pública que conocemos presenta particularidades propias que darán se traducen en palancas y frenos cuando adoptemos este tipo de estrategias. El directivo público es pieza clave en el proceso y será preciso que incorpore nuevas habilidades para aprovechar al máximo las posibilidades que se plantean.

Dentro de algunos meses tendré la oportunidad de reflexionar conjuntamente con un amplio grupo de directivos públicos sobre esta nueva realidad, las tendencias existentes y los factores clave para incorporarla a la práctica de nuestras Administraciones. Un reto complejo pero apasionante.

Os iré informando....

viernes, 11 de febrero de 2011

Compra pública innovadora: obligación antes que opción


Dentro de la serie de diálogos sobre Colaboración Público-Privada que el Club de Dirección Pública de ESADE Alumni viene organizando, se ha celebrado una nueva actividad sobre innovación y compra pública. Angel Saz, profesor del profesor del Instituto de Gobernanza y Dirección Pública coordinaba una mesa compuesta por expertos (Pepa Montejo-COTEC), actores públicos (Juan Manuel Garrido-CDTI) y privados (David Pascual-INDRA).


La primera idea importante en la que coincidieron nuestros invitados fue la carencia de enfoque estratégico ("conocemos bien los pliegos y las leyes") en un asunto clave, teniendo cuenta que el mercado público supone un 15% del PIB en España y la importancia de la innovación para salir de la crisis. Mientras en Europa han sido prioriarios otros aspectos como el mercado único, la transparencia, etc. en EEUU hace años que se utiliza la compra pública para fomento de la innovación en sectores como energía, transporte, salud, defensa, etc.


La compra pública de innovación (CPI) es fundamentalmente un instrumento de demanda que tiene por objeto dinamizar la innovación e internacionalización, suscitar la aparición de nuevos segmentos empresariales. Aunque la compra pública regular puede lograr parcialmente estos objetivos, es la CPI - combina presupuestos de compra con presupuestos de I+D- el verdadero cambio de paradigma: el efecto de tracción del estímulo innovador a cambio supone añadir un riesgo adicional ya que se compran productos o servicios nuevos para una mejor prestación a los ciudadanos. Y ese riesgo es compartido: las empresas compiten en innovación -ellas mismas también pueden tomar la iniciativa y ofrecer nuevos desarrollos que hayan realizado- y la Administración compra algo que no existe.


La CPI engloba dos ámbitos diferentes: la compra pública de tecnología innovadora (CPTI) y la compra pública precomercial (CPP). La CPTI consiste en comprar productos nuevos completos para ser utilizados. Se regula mediante la ley de contratos del sector público (a través del contrato de colaboración público-privada). La CPP, aunque está también en la LCSP - contratos de servicios I+D- se centra en la obtención de un prototipo que no tiene por qué quedarse el comprador y no existe obligación de igualdad de trato.


España está a la cola de compra pública innovadora. El objetivo del gobierno es que esta realidad cambie: según acuerdo del Consejo de Ministros de 8.10.10 se impulsa la CPI dentro de la Estrategia Estatal de Innovación. Para ello se actuará sobre la demanda (revisión del entorno normativo para incluir la CPI, análisis para ver dónde aplicarla - modernización administrativa, economía verde, salud, turismo, defensa) y sobre la oferta (instrumentos financieros, actuaciones piloto, ventanilla especialzada "fast-track").


Varios son los factores de éxito en el desarrollo de la CPI. Por parte de las AAPP, el correcto desarrollo del proceso de compra pública y un cambio en los "skills" del comprador público (por ejemplo para ser capaces de evaluar la innovación). Por parte de las empresas, deben ser proactivas en presentación de proyectos de innovación, comprender las diferencias entre el sector público y el privado y ser capaces de trabajar en red (pymes, centros investigación, universidades, etc.)


En lo que coincidieron todos los ponentes es en que el proceso que está comenzando. El desconocimiento general (ministerios o consejerías de innovación) es todavía grande. Es necesaria primero una importante sensibilización y después procesos de "coaching" que asesoren con buenas prácticas de referencia . Tampoco existen claros incentivos para que los directivos públicos superen el miedo al riesgo y opten por la CPI. Alguna respuesta se está dando: por ejemplo la reserva de un % del presupuesto de cada departamento para este tipo de compras (para que se tengan que hacer "sí o sí")


martes, 8 de febrero de 2011

¿El o-Gobierno europeo en 2015?


Recientemente se ha publicado por parte de la Comisión Europea el Plan de Acción 2011-15 para el desarrollo del e-Government a nivel europeo. Se trata de un documento detallado que tiene por objeto marcar la senda para lograr los ambiciosos propósitos reflejados en la Declaración Ministerial de Malmoe: "para 2015 las Administraciones de los países miembros serán abiertas, flexibles y colaborativas en sus relaciones con ciudadanos y empresas. Usarán la administración electrónica para mejorar su eficacia y eficiencia y para mejorar continuamente los servicios en el sentido de atender al máximo las necesidades de los usuarios y maximizar el valor público como forma de contribuir a la transición dne Europa a una economía líder en conocimiento".

El Plan de Acción supone pues una apuesta decidida por la transición del actual concepto de administración electrónica a un nuevo modelo de gobierno más abierto y flexible en los diferentes niveles local, regional, estatal y europeo, con un protagonismo directo de los ciudadanos.

Para ello fija una serie de ejes de actuación que incluyen acciones concretas a desplegar por los Estados Miembros y la propia Comisión con calendario para cada una de ellas:

Eje 1: Empoderamiento del usuario

Facilitar el que ciudadanos y empresas sean proactivos mediante el uso de nuevas herramientas tecnológicas:


  • Servicios que tengan en cuenta las necesidades de los usuarios: para 2013 los gobiernos deberán haber desarrollado servicios online personalizados con funciones del tipo de seguimiento del estado de las transacciones con las Administraciones.

  • Producción de servicios colaborativa: se realizará un análisis inicial sobre cuáles son las herramientas más adecuadas y la mejor forma de aplicarlas.

  • Reutilización de información en poder del sector público: para 2011 se deberá acordar un paquete común de información que pueda ser reutilizada. También se modificará la directiva que la regula con el ánimo de extender la estrategia.

  • Mejora de la transparencia: para 2014 los Estados Miembros permitirán a los ciudadanos acceder electrónicamente a sus datos personales.

  • Participación de los ciudadanos en los procesos de formulación de políticas públicas: se trabajará en proyectos de e-participación sobre la base por ejemplo de las herramientas para peticiones electrónicas en el marco de las iniciativas legislativas populares.

Eje 2. Mercado Interior

Trabajar para que los servicios públicos electrónicos puedan ser compatibles entre diferentes países:

  • Ventanilla única europea y plataforma única de licitación electrónica: para 2014 se deberán haber eliminado las barreras que soportan las empresas para hacer negocios entre diferentes países.

  • Movilidad de las personas: para 2015 los Estados Miembros deberán facilitar que los servicios de entrega de información a los ciudadanos sean compatibles entre los distintos países.

  • e-Proyectos de ámbito europeo: se definirán una serie de proyectos de gran escala que sean de ámbito europeo, en el ámbito medioambiental por ejemplo.

Eje 3. Eficacia y Eficiencia de Administraciones

Se trata de que las TIC permitan los cambios organizativos suficientes para la provisión de servicios públicos más rápidos, sotenibles y de mejor calidad:

  • Mejora de los procesos organizativos: aprovechando las ventajas de las TIC por ejemplo mejorando el portal ePractice hacia una plataforma de intercambio de conocimiento.

  • Reducción de cargas administrativas: poniendo en común prácticas de implementación de procesos de un único registro.

  • Administración verde: para 2013 los gobiernos deberán haber acordado indicadores y procedimientos de evaluación para medir las acciones de reducción de emisiones por la implementación de servicios de e-Gov.

Eje 4. Condiciones para desarrollar la Administración electrónica

Se trata de poner en marcha una serie de medidas de tipo técnico y legal que sirvan para facilitar la interoperabilidad entre países:

  • Especificaciones abiertas e interoperabilidad: para 2015 deberán estar implementadas las acciones destinadas para poner en marcha la red europea de interoperabilidad así como la estrategia europea de interoperabilidad. Los gobiernos previamente deberán tener configurado sus esquemas nacionales en la línea del europeo.

  • Elementos comunes de identificación: se promoverá el mutuo reconocimiento entre países de la firma electrónica y la autenticación electrónica de cada uno de ellos.

  • Innovación en infraestructuras: se estudiarán nuevos paradigmas (cloud-computing) y se pondrán en marcha diferentes proyectos piloto.

Como podéis comprobar los diferentes gobiernos que salgan de las próximas elecciones tienen trabajo por delante.

miércoles, 2 de febrero de 2011

El ADN innovador en lo público


El otro día un amigo se me quejaba amargamente de lo arcaicas que eran nuestras Administraciones, de su conservadurismo y permanente miedo al riesgo de las personas que trabajan en ella. En definitiva, del escaso ADN innovador existente en las mismas.

Efectivamente esta es la imagen que tienen la mayor parte de ciudadanos y empresas sobre nuestras Administraciones. Una imagen que estamos de acuerdo coincide bastante con la realidad. Hay que reconocerlo.

Ahora bien, la cosa no es tan simple como parece. Por un lado no hablamos de organizaciones homogéneas formadas por individuos cortados bajo el mismo patrón. Hay organizaciones públicas, muchas de ellas en mercados compitiendo abiertamente con empresas privadas, que están en un continuo proceso de cambio adaptándose en su entorno. Otras, como aquellas cuya misión es garantizar derechos o ejercer autoridad, efectivamente son más monolíticas. No sé si en este caso nos gustaría que estuvieran inmersas en una continua espiral innovadora; la estabilidad y el rigor son valores básicos que seguro también apreciaríamos en estos casos.

Por otra parte, dentro de una misma Administración hay diferencias. Existen emprendedores internos - de cualquier categoría: directivos, mandos intermedios o personal base - que hacen piruetas todos los días para hacer más con menos dando por ejemplo un buen servicio a los ciudadanos con unos recursos en continuo retroceso. Además hay diferencias según las áreas de actuación: aquéllos que trabajan en departamentos TIC o en otros con un contacto más cercano con ciudadanos, proveedores u otras entidades colaboradoras tienen una visión más amplia y una mayor actividad innovadora que los que trabajan en departamentos de tecnoestructura dedicados al ejercicio del poder burocrático.

Existen dos variables adicionales que considerar cuando hablamos de innovación en lo público: la política y funcionamiento interno de las Administraciones. La variable política condiciona decisivamente en la actividad innovadora dentro de una Administración. Puede acelerarla por un empujón en forma de un mandato expreso "de arriba" (caso de la Agencia Tributaria) o por personalismos de sus máximos responsables que bien, por naturaleza intrínseca o por interés particular en ese momento (p.ejemplo, hacer carrera), dotan a la organización del impulso innovador necesario. No es lo habitual: innovar supone arriesgar y el riesgo lleva implícita la posibilidad de error. El político tiene pánico al error, por las consecuencias electorales y para su propia carrera que éste pudiera acarrear. Se impone pues el conservadurismo.

El propio funcionamiento interno de las Administraciones tampoco facilita la innovación. En la mayoría de ellas el poder burocrático goza de esplendor e impone sus criterios (controles p.ej.) frente a los impulsos de gerentes de servicios u otros actores interesados. Además los pocos estímulos que reciben las personas en estas organizaciones, la desincentivación existente, empuja a actitudes del tipo "¿por qué me voy a complicar la vida para nada?".

Concluyo. Hablar de innovación en lo público tiene numerosos matices. Se trata de procesos complejos y muy diversos que tienen diferentes ritmos y factores de éxito. Es preciso que lo tengamos en cuenta.