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reflexiones sobre administración pública inteligente

viernes, 29 de enero de 2010

Las claves de la cooperación público-privada en innovación

La gobernanza y la provisión de servicios públicos y de interés general están adoptando múltiples formas. En las últimas tres décadas se ha producido de forma continuada un proceso de transición de un estado burocrático a un estado orientado a la creación de valor público y de naturaleza relacional. En esta marco, la gestión de recursos de los sectores público, privado y de la sociedad civil, operando bajo formas relacionales de cooperación y partenariado, aporta un nuevo paradigma para la gestión de las políticas públicas.

Sin embargo, la Cooperación Público-Privada (CPP) es también fuente de dificultades y problemas. Para que la CPP sea capaz de superar sus limitaciones debe asegurarse la compatibilidad y sinergias entre el propósito y las condiciones de operación propuestas por la acción de gobierno de la administración pública y los intereses y condicionantes a que están sujetas las empresas privadas y las organizaciones sociales. Para ello se requiere aceptar que la gestión de la CPP exige aprendizajes y cambios en las culturas e instituciones, en las percepciones, en los instrumentos de gestión y en la gestión continuada de las relaciones entre el sector público y el privado y social.

Una área específica de CPP es el de la innovación. La sesión se centra especificamente en ésta área. Contando con invitados públicos (IMADE, CAM) y privados (Everis) con experiencia de cooperación en este ámbito, hemos organizado en ESADE Madrid (c/ Mateo Inurria 25.-27) una sesión que aunará un enfoque académico y casos prácticos para abordar cuestiones como:

1-¿Por qué cooperar en innovación?
2-¿Cómo cooperar en innovación?
3-¿Qué complejidades y retos plantea la cooperación público-privada en innovación? ¿Cómo se gestionan satisfactoriamente estas cooperaciones?

Será el próximo 9 de febrero a las 19:30 h. Es gratis !

martes, 26 de enero de 2010

El open-gobierno vasco


Ayer por la tarde, Patxi López, lehendakari del gobierno de Euskadi presentó Irekia, la plataforma mediante la cual el gobierno vasco pretende poner en marcha su política de Open Government.

Me atrevo a decir que es la primera iniciativa de este tipo, a nivel institucional, que se pone en marcha en el Estado. Yo al menos no tengo conocimiento de ningún gobierno a nivel estatal, autonómico o local que haya asumido un compromiso con el Gobierno Abierto al máximo nivel político (su presidente) y con el espíritu transversal y plural que pudimos comprobar ayer.

Fue el propio López, en la sede de presidencia del gobierno (lehendakaritza) con un atuendo informal y ante un variado elenco de representantes de la sociedad (real y virtual) el que plasmó su compromiso y el de su gobierno con los principios de Open Government. Aparte hubo otros gestos destacables como la disposición en la sala de los asistentes ("sin jerarquías", todos al mismo nivel) y la posibilidad de preguntar de forma libre sobre cualquier cuestión relacionada.

Hasta aquí los aspectos formales que no deben minusvalorarse: ya hemos hablado en este blog que un compromiso real con el Open Government al más alto nivel y en forma de política pública explícita es imprescindible para dotar al proyecto de una mínima credibilidad. Aunque es cierto que no son suficientes : a partir de ahora el gobierno de López deberá demostrar con hechos contrastables que lo de ayer no fue mera palabrería o marketing político.

Seamos realistas. El propio lehendakari reconocía ayer que no hay que vender falsas expectativas: no se va a acabar de un plumazo con muchas de las patologías administrativas como la lentitud de los trámites y los "extraños" vericuetos por los que (desde la perspectiva ciudadana) se mueve muchas veces la Administración. Ni tampoco debe ser el portal presentado ayer el final de este camino, sino la simple herramienta que vaya mejorando y adaptándose para lograr el objetivo Se trataría ahora de ir introduciendo dinámicas de participación y debate en la sociedad acerca de los diversos proyectos del gobierno, hacer una lectura adecuada de las mismas por parte de éste y actuar.

Y un último apunte: ¿servirá esta iniciativa para mejorar la muy baja popularidad del gobierno de López en Euskadi? Será difícil. Mucho habrá que trabajar y capitalizar el esfuerzo para ello. En cualquier caso, ¡enhorabuena!, bajo mi punto de vista tenga o no impacto electoral esta es una premisa imprescindible para cualquier buen gobierno.

jueves, 21 de enero de 2010

Política y gestión pública según Dolores de Cospedal




El pasado lunes recibimos en ESADE Madrid a la secretaria general del Partido Popular M. Dolores de Cospedal dentro del ciclo de cenas-coloquio que venimos realizando en el Club de Dirección Pública. La selección de la invitada no fue al azar: teniendo en cuenta que el objeto era conversar sobre Política y Gestión pública y contando de antemano que el ponente tenía que ser un político de primera fila consideramos que además era conveniente que sumara a su perfil una experiencia contrastada como profesional de la Administración.

Dolores de Cospedal es probablemente una de las pocas (de los que hoy están en puestos políticos relevantes) que cumple este requisito. Y se notó. Su intervención inicial fue una declaración de principios sobre la nobleza del ejercicio de la política, la implicación personal y afectiva que demanda o lo inevitable de aplicar la ideología al ejercicio de la gestión pública porque es ésta el cauce para lograr la sociedad a la que, bajo el prisma de dicha ideología, cada uno aspira. A continuación repasó su trayectoria profesional y política para defender la idoneidad de llegar a la política desde el ejercicio profesional en la Administración ya que dicho ejercicio otorga conocimientos técnicos y del terreno muy útiles para poder hacer desde puestos políticos planteamientos realistas o tener la libertad necesaria para dejarlo en el momento oportuno no convirtiendo la política un medio de vida. Por último lamentó el desprestigio que en la sociedad española existe de las personas (políticos y trabajadores) que sirven los intereses públicos, a su juicio, infundado en la mayoría de las ocasiones.

Tras esta intervención se abrió un coloquio con casi veinte intervenciones en menos de dos horas de cena. Algunas de ellas iban más enfocadas a la situación política del país o a cuestiones internas de los partidos que a la temática propia del evento, las cuales nuestra invitada respondió sin ningún problema con algunos "off-the-record" (es lo bueno de no permitir la entrada a prensa). No es este blog el sitio donde referirse dichas cuestiones y me disculpais que algunas de sus "perlas" se quedaran allá en el comedor.

La mayoría, no obstante, iban relacionadas con el asunto que nos ocupaba (Política y gestión pública). Se debatió bastante sobre cuál era la mejor trayectoria profesional antes de llegar a la política: aunque Dolores de Cospedal defendió que una de las más idóneas era la función pública también consideró que empresarios con trayectoria acreditada podrían aplicar su experiencia de éxito a ocuparse de los asuntos públicos. No lo consideraba ni mucho menos contraproducente (salvando excepciones como el caso italiano) ya que a su juicio el perfil idóneo para el político sería el de una persona que tuviera una visión general que contara un su equipo con los mejores especialistas.

Otro de los aspectos más debatidos fue el funcionamiento interno de los partidos, el peso de los aparatos y la concentración del poder en manos de personas cuya única trayectoria, en contraste con lo comentado anteriormente, sería en el propio partido. Reconoció carencias en este sentido ya que según el modelo partitocrático español los partidos son burocracias, organizaciones de poder que pueden penalizar la democracia interna, la transparencia y la oferta a los ciudadanos de las personas más adecuadas, y no las que mejor se han manejado dentro del partido. En ese sentido, opinó que las listas abiertas podrían ser parte de la solución aunque también admitió que siendo organizaciones de personas tiene que existir una estructura y unas normas que garanticen un funcionamiento idóneo para finalmente recordar que también los ciudadanos penalizan los partidos que son una jaula de grillos o que fórmulas como las primarias a veces dan pie a maniobras internas para ocupar ciertas posiciones de relevancia.



Fue sin duda un acto muy interesante.

lunes, 18 de enero de 2010

Milicia y vanguardia en el empleo público


Los militares son una casta especial dentro de los empleados públicos. La naturaleza de sus funciones hace lógico que la profesión militar goce de status particular en la función pública que refuerce, incluso aún más que para cualquier otro cuerpo de la Administración, su carácter de servidores del Estado. La transformación de las FFAA en las últimas décadas ha sido evidente: un importante cambio cultural de sumisión y servicio al poder civil, nuevo equipamiento e infraestructuras en línea con los avances tecnológicos, el nuevo rol del soldado (sustituyendo el tradicional oficio de "guerrear" por otro de ayuda, cooperación y pacificación), la dimensión internacional de la profesión o una continua reestructuración interna que ha tenido como consecuencia importantes alteraciones orgánicas y una sustancial reducción de efectivos.


En materia de personal hace unos años se produjeron modificaciones de calado que afectaban a la clase de tropa y marinería como fueron la profesionalización (motivada por la supresión del servicio militar obligatorio) y la apertura del acceso a personas de distintas modalidades.


Pues bien, el pasado Consejo de Ministros del viernes aprobó cambios sustanciales e inéditos que afectan a los cuadros superiores y medios de los ejércitos. Según el nuevo Reglamento de Ingreso y Promoción y de Ordenación de la enseñanza de formación en las Fuerzas Armadas, se produce un hito histórico notable ya que esta normativa pone fin a las tradicionales “oposiciones” a la Escala de Oficiales de los Cuerpos Generales e Infantería de Marina, que estaban en vigor desde la segunda mitad del siglo XIX. Todo ello sobre la base de los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad, así como de los demás principios rectores para el acceso al empleo público.


En su lugar, para el ingreso en los centros de formación (academias), como para cualquier otro centro universitario, sólo se exigirá la nota de selectividad como baremo para integrar la relación de admitidos, si bien se realizarán reconocimientos médicos y pruebas psicológicas y físicas; además, mediante la realización de una prueba específica de lengua inglesa se comprobará que los aspirantes reúnen las capacidades necesarias para superar los correspondientes planes de estudios.


Por otra parte, los alumnos de las Academias Militares que ingresen sin título previo de graduado requerirán la superación de dos planes de estudios: el correspondiente a la formación militar general, específica y para la adquisición de la especialidad fundamental, y, un segundo, para la obtención de un título universitario de grado del sistema educativo general. Esta titulación de grado será la de Ingeniero de Organización Industrial en las Academias Generales del Ejército de Tierra y el Ejército del Aire, y de Ingeniero Industrial rama Mecánica, en la Escuela Naval Militar para el caso de la Armada.


Me parece extraordinariamente destacable que una institución tan tradicional, conservadora y estable como las FFAAs esté a la vanguardia de cambios de tanta transcendenca en algo tan polémico en este país como el acceso al empleo público. Es un ejemplo de que más allá de las oposiciones también hay vida.

jueves, 14 de enero de 2010

El (in)cumplimiento de la Ley de Acceso Electrónico


El pasado viernes el Consejo de Ministros aprobó el Informe sobre el cumplimiento de compromisos de la LAECS. Lo he buscado pero no lo he encontrado por lo que me limito a comentar la reseña del Consejo que aparece publicada y que podéis leer aquí.

Lo primero que me sorprende es el tono de la nota de prensa. Estamos acostumbrados (y es lógico) que la comunicación gubernamental adorne la gestión propia pero me sorprende la autocomplacencia cuando la realidad es que una ley con fechas muy concretas simplemente no se cumple. Es decir, que habiendo ya pasado el 31 de diciembre si yo ciudadano quiero hacer cualquier gestión de forma electrónica con cualquier Administración de este país no puedo hacerlo. Puedo hacer muchas cosas pero no "cualquier cosa". Probad si queréis. Este hecho en sí no sería destacable porque son cientos las leyes que están en el BOE, miles los derechos que consagran y tantos sus incumplimientos. Pero sí lo es que el Gobierno comunique a la ciudadanía que "casi todo" está hecho cuando sabemos que no es verdad: quedan trámites, quedan muchas Administraciones (¿qué me decís de los ayuntamientos?), queda un largo camino en la gestión electrónica de la tramitación interna, el desarrollo de la ley es parcial y de lo ya hecho quedan por ponerse en marcha numerosos items (ahora se está empezando con las sedes electrónicas, por ejemplo) . Y para colmo hemos esperado varios años hasta tener (por fin!) un real decreto que regule el Esquema Nacional de Interoperabilidad.

No vamos a negar que avanzar se ha avanzado mucho. Se aprobó una ley importante y ambiciosa. Se ha hecho un esfuerzo muy importante en los servicios más utilizados, el eDNI es una gran herramienta y se está empezando a estimular para que se utilice. Pero queda mucho camino por delante y una ley no son simplemente compromisos o voluntades políticas sino fuerza normativa de obligado cumplimiento. Y ni se ha cumplido ni a corto plazo se va a cumplir. Esta es la verdad.

miércoles, 13 de enero de 2010

Sobre puntos virtuales de atención al ciudadano


A través de distintos medios he conocido la reciente puesta en marcha de la Oficina Virtual de Trámites de la Generalitat de Catalunya. La Oficina Virtual es un portal de la Administración catalana que pretende resolver algo que es de cajón: que cualquier ciudadano que tenga que hacer un trámite disponga de un punto de entrada único a la Administración donde pueda, de forma sencilla y sin necesidad de conocer la complicada estructura administrativa, realizar dicha gestión on-line. Esto que para cualquier neófito de estos temas podría resultar evidente no es tan fácil de realizar por la propia ideosincrasia de las organizaciones públicas: compartimentación, conflictos de intereses, luchas de poder, partidismos, relaciones amor-odio, burocracia, tecnoestructuras poderosas, etc. Todo un cóctel explosivo que dificulta una colaboración y trabajo colectivo imprescindible para poder poner bajo un mismo portal los numerosos trámites y servicios que lleva a cabo cualquier Administración. Por ello es verdaderamente meritorio y destacable lo logrado en Catalunya: los esfuerzos de algunos emprendedores internos con un adecuado respaldo político han podido con las patologías que la Administración catalana sufrirá como cualquier otra . La foto de las personas en la escalera es todo un símbolo.
Esta noticia me ha traido a la cabeza la red 060 que la Administración general del Estado puso en hace varios años. El potente impulso inicial dado al principio con Jordi Sevilla de Ministro de Administraciones Públicas se ha desinflado y el portal da la impresión de ser aquel chalé que una familia se construye y empieza a amueblar con mucha ilusión pero que un cambio en las circunstancias de vida de los propietarios hace que nunca se llegue a ocupar, con el consiguiente deterioro por el paso del tiempo. Lo podéis comprobar accediendo al portal: pocos servicios disponibles (son prestados por CCAA y EELL y las que han suscrito convenios son "cuatro" como quien dice), contenidos desactualizados (los últimos proyectos de la Administración que figuran son de 2007), foros fantasma donde la participación es inexistente....

El proyecto 060 era de gran ambición y su complejidad sensiblemente mayor que el catalán. Por ello su fallido desarrollo evidencia aún más lo necesario de un impulso sostenido y una visión común y compartida de lo que tiene que ser una Administración pública al servicio del ciudadano alejándose de la endogamía que tanto caracteriza la cultura pública. Difuminado el impulso y troceados los intereses, los esfuerzos de muchos profesionales que han participado y participan en la red 060 así como las inversiones realizadas no están dando el resultado deseable. Una pena.

lunes, 11 de enero de 2010

Política y dirección pública: juntos pero no revueltos


El papel de la política en la dirección de las organizaciones públicas es un elemento frecuentemente sometido a debate y discusión. Existen varios puntos controvertidos: uno de ellos es hasta dónde debe inmiscuirse la política en la dichas funciones directivas partiendo, eso sí, de la base que en cualquier país democrático la dirección superior de la cosa pública, que incluye como aspectos más relevantes la estrategia y la formulación de políticas , es legítimo que corresponda a aquellos representantes elegidos por los ciudadanos. Salvando el hecho que cada país tiene su modelo - el nuestro se caracteriza por un destacado protagonismo del perfil político en los puestos directivos de cada una de las Administraciones - política y profesionalismo son conceptos que frecuentemente chocan al hablar de dirección pública siendo es uno de los retos pendientes en la reforma de nuestras Administraciones.

Otro aspecto polémico es la relación políticos-empleados públicos que igualmente presenta no pocos puntos de vista enfrentados. Por una parte muchos empleados públicos acaban convirtiéndose en políticos profesionales; a otros aún estando en continuo trabajo con políticos les cuesta comprender una dimensión imprescindible en la dirección pública como es la que conlleva el ejercicio de la política. Por otra parte los políticos se han ganado "a pulso" una baja credibilidad no sólo entre la ciudadanía sino también entre los empleados de las organizaciones que les toca dirigir: cortoplacismo, tacticismo, intereses particulares, escasa comprensión del medio y baja profesionalidad son algunos de los reproches que se respiran dentro de las Administraciones públicas.

Para hablar de estos y muchos otros temas hemos invitado a Dolores de Cospedal, secretaria general del Partido Popular, a la próxima cena-coloquio del Club Dirección Pública de ESADE Alumni en Madrid. Su perfil no es el del político español "al uso" que hace carrera de partido y acaba pasando por numerosos puestos de dirección en diversas Administraciones. Más bien al contrario se trata de una empleada pública (abogada del Estado) que ha ocupado puestos funcionariales, altos cargos de perfil político y actualmente dirige uno de los mayores partidos políticos de nuestro país con serias aspiraciones de gobierno en las próximas elecciones.

Será el próximo lunes 18 de enero en ESADE Madrid. Si tenéis algunas preguntas para trasladarle las podéis dejar como comentario.

jueves, 7 de enero de 2010

Año nuevo, regulador nuevo



Será en 2011 (si no hay retrasos de última hora) cuando se produzca la liberalización total de los servicios postales en nuestro país y es precisa la existencia de un organismo del Estado que regule de forma eficaz los numerosos aspectos de controversia que van a presentarse en un mercado ciertamente complicado en el que las legítimas aspiraciones mercantiles de los operadores privados deben permitir la prestación un servicio público de calidad, accesible, universal, a un precio asequible y que no suponga un lastre importante para Correos y Telégrafos, el operador público que lo tiene legalmente atribuido.

El escenario de nueva economía del que tanto hablamos demanda un sector público altamente cualificado en el ejercicio de las funciones de regulación en mercados crecientemente complejos (el postal es uno de ellos). Los organismos reguladores adquieren una importancia decisiva tanto en el mantenimiento del "juego limpio" entre los operadores como en la defensa del interés general en el funcionamiento de los mismos, más aún cuando se trata de servicios públicos.

Su composición y funcionamiento determinan en gran medida el éxito de su trabajo. En ese sentido, crear una nueva organización pública con la autonomía e independencia que demanda un órgano regulador debería ser un buen momento para poner en marcha esquemas organizativos y de gestión que, respetando los principios básicos de la actuación pública, sirvieran de tejido regenerativo en pro de un nuevo modelo administrativo. Algo que desgraciadamente no ocurre: bien se reproducen viejas estructuras administrativas con el correspondiente cambio de nombre (si dan continuidad a una actividad ya existente) o simplemente se copia-pega las de otros organismos más veteranos (si corresponde a una nueva actividad).

Para ilustrar la idea fundamental de este post podemos escoger el caso que nos ocupa, el de la nueva CNSP: no queda claramente garantizada su autonomía (al menos en lo que se refiere al nombramiento de sus máximos responsables) y existen todos los indicios que su estructura, relaciones de puestos de trabajo, procesos internos, etc. reproducen los de la subdirección general de regulación de Servicios Postales del Ministerio de Fomento de la que nace.