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reflexiones sobre administración pública inteligente

martes, 22 de diciembre de 2009

El 2010 que viene en las Administraciones públicas


El año 2009 ha sido un tanto decepcionante en cuanto a las políticas de reforma y modernización de las Administraciones públicas. La crisis ha ocupado el centro de la atención política y si ya era complicado que este tipo de proyectos se hicieran hueco en las agendas políticas ahora menos todavía. El balance es pobre si exceptúamos algunas iniciativas aisladas como el acuerdo Gobierno-sindicatos para el desarrollo del EBEP, el desarrollo parcial de la LAECSP o la estrategia para la reforma de la Administración de justicia.


¿Será el 2010 mejor? Aunque a estas alturas se recomienda ser optimista de cara el futuro tengo mis dudas. La crisis seguirá siendo el tema estrella y centrará la mayor parte de las iniciativas. Existe un consenso cada vez más generalizado que el escenario post-crisis demandará cambios importantes en las Administraciones públicas, especialemente en las más ancladas en modelos burocráticos poco idóneos para los retos que se presentan. Eso al menos es lo que "de boquilla" se plantea en el desarrollo de los importantes proyectos legislativos puestos en marcha por el Gobierno central: la ley de Economía Sostenible y la recién aprobada Ley Omnibus que desarrolla la Directiva Europea de Servicios. Ambas contienen elementos que impactan directamente al funcionamiento de las Administraciones públicas que tendremos que ver si una vez aprobadas se materializan o simplemente quedan en fuegos de artificio.


Otro de los puntos fuertes del 2010 será la negociación Gobierno-Sindicatos para el desarrollo del Acuerdo firmado hace unos meses sobre medidas en materia de función pública. Es previsible que se aprueben proyectos de leyes de función pública a nivel central y autonómico que sería deseable incorporan importantes novedades relativas a la organización y funcionamiento del empleo público. Un sueño sería que se abordara de forma valiente y rigurosa el transcendental asunto de la dirección pública profesional. Igualmente está por ver si se van a acometer las necesarias medidas de racionalización de las estructuras públicas que recoge dicho Acuerdo y el proyecto de Ley de Economía Sostenible, tan necesarias para contener el gasto de las Administracioneos. Veremos.


La propia evolución de la economía está pidiendo a gritos una utilización más intensa de la colaboración público-privada, en especial en campos como la innovación, infraestructuras, servicios sociales o energía. Previsiblemente seguiremos descubriendo más iniciativas de este tipo aunque sería necesario profundizar en una mejor regulación de estas colaboraciones (con mejor control incluido) por parte de los poderes públicos.


La e-Administración sigue su curso y una vez pasado el plazo legal (incumplido) al que obligaba la LAECSP seguirá progresando en el conjunto de las Administraciones. A buen seguro existirán nuevos desarrollos reglamentarios a nivel del Estado, así como la creación de nuevas sedes y registros electrónicos en los diferentes departamentos. La interoperabilidad será otro de los asuntos en los que se va a trabajar con más intensidad así como en lograr una mayor utilización del eDNI. Una pena que la e-Administración esté también burocratizándose (no hay más que ver algunas órdenes ministeriales) y no esté sirviendo (al menos de momento) de coartada para cambios en mayor profundidad en el funcionamiento interno de estas organizaciones.


En materia de open government pienso que 2010 debería ser el año en que de verdad se comprobara si estamos hablando de algo serio o simplemente un bluff. Seguramente sigan proliferando como setas iniciativas aisladas de ayuntamientos, entidades, algún gobierno, etc. sobre utilización de herramientas 2.0. Pero eso no es suficiente, más allá de cumplir el expediente, darse un barniz de modernillos y quedar como Dios. El reto es ver si al máximo nivel existen compromisos de desplegar un gobierno y una Administración abiertos como política transversal y si dichos compromisos se plasman en aspectos concretos. Quizá alguna CCAA o algunos ayuntamientos nos den alguna sorpresa.


Y por último está la reforma de la justicia. En mayo se van a poner en marcha las oficinas judiciales piloto y se están dando ya pasos en firme a nivel tecnológico para crear un sistema para integración de la información procesal, culminar la digitalización de registros civiles, un portal para interaccionar electrónicamente con la Administración de justicia o la informatización de diversos trámites procesales.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

La nueva justicia pasito a pasito


Una de las reformas incluidas en la Estrategia de Economía Sostenible es la de la justicia. No es una novedad. El Gobierno lleva tiempo con el tema, sobre todo por la pésima imagen que tienen los ciudadanos de este servicio, los errores clamorosos (algunos de naturaleza procesal) que han provocado pánico en la opinión pública y las protestas de jueces y otros profesionales.


La revista Computing ha emitido un informe bastante completo sobre este asunto, con opiniones de diferentes profesionales. Aunque son todos del mundo de la consultoría y se echa de menos aquéllos que directamente trabajan en la misma (jueces, fiscales, funcionarios, abogados, procuradores, etc. ) os recomiendo que lo leáis si os interesa el tema. Lo transcribo.


CONSENSO Y TECNOLOGÍA, GÉRMENES DEL IMPULSO A LA EADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA 10/12/2009 13:25:06


El Poder Judicial ha diseñado un Plan Estratégico de Modernización que, con el horizonte de 2012 y en el marco del Plan de Acción E-Justicia de la Unión Europea, persigue dar respuesta a una necesidad clara de mejora que puede calificarse de imperiosa e inaplazable.

Lola Sánchez. Computing


La Administración de Justicia está inmersa en un proceso de modernización que ha recibido un nuevo impulso con la aprobación del nuevo Plan de Modernización de la Justicia 2009-2012, que pretende cumplir con la vieja aspiración de contar con un sistema de justicia ágil y eficiente.Ciertamente y con ese objetivo, a lo largo de las últimas décadas el impulso modernizador ha permitido una mejora cualitativa de la Administración de Justicia. No en vano, desde 2004 esta Administración ha mantenido unos incrementos anuales presupuestarios del 10 por ciento, de forma que los recursos de la Administración de Justicia son hoy un 50 por ciento superiores a los de hace cinco años. Sin embargo, basta recordar las últimas movilizaciones de los funcionarios de Justicia para comprender que esta Administración tiene aún mucho camino que recorrer, especialmente si consideramos su realidad a la luz de la Ley 2007/11 de Acceso Electrónico de los Ciudadanos a los Servicios Públicos y si tenemos además en cuenta que, según un estudio del pasado noviembre del Centro de Investigaciones Sociológicas, un 77 por ciento de los ciudadanos entiende que los órganos judiciales funcionan regular, mal o muy mal.

La modernización de la Administración de Justicia es a todas luces un reto, debido a la complejidad del mundo judicial, integrado por 4.980 unidades judiciales. Tampoco se pueden obviar sus problemas administrativos y deficiencias estructurales, contándose entre éstas, un bajo nivel de utilización de las TIC que explica, por ejemplo, que todavía hoy la práctica totalidad de los expedientes judiciales se sustancien en soporte papel.


En este escenario, las TIC están llamadas a jugar un papel clave. Así lo considera el responsable del Centro de Innovación y Justicia de T-Systems, Joan Manel Blasco: “la Administración de Justicia cuenta con procesos y prácticas tradicionales que deben revisarse para lograr una administración más moderna y ágil; es necesario que las TIC sean el vehículo que de forma a estos procesos, simplificándolos y centrándose en asegurar la coherencia y calidad de los datos”.
De hecho, dentro del conjunto de acciones que conforman el Plan Estratégico de Modernización del Sistema de Justicia 2009-2012, se contemplan una serie de importantes mejoras tecnológicas que, sin embargo, por sí solas no tienen ningún valor. En este sentido, Carlos Coll, socio de Accenture, entiende que “los esfuerzos de la informatización de la Administración de Justicia en España se han visto muy orientados hacia la inversión en equipos informáticos y la creación de múltiples de sistemas de gestión procesal con una total ausencia de atención al cambio, de modo que se ha conseguido un alto nivel de informatización, pero no la perseguida modernización”.Avance desigual


Hay que tener en cuenta que la modernización de la Administración de Justicia exige además máximos niveles de colaboración ya que la Constitución confiere competencias en materia de justicia no sólo al Gobierno y al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), también y a raíz de las transferencias de esta competencia, a las Comunidades Autónomas. En este punto y como constata el director de la Unidad de Justicia y Catastro de Indra, Xavier Vives Batlle, “la fragmentación de competencias existentes en el Estado español y la espera de la reforma organizativa orientada a la Nueva Oficina Judicial, que supone cambios notables en la organización, ha provocado un avance muy desigual entre nuestros territorios”.

La misma percepción tiene la responsable de Justicia de Ibermática, Amaia Landa, quien considera que “si bien las diferentes administraciones e instituciones con competencias han realizado avances con un mismo objetivo, éstos han sido desiguales y se han orientado a ofrecer soluciones a problemas y cuestiones concretos, sin mantener una visión global de conjunto para permitir el reaprovechamiento de las soluciones”. Por este motivo, desde Ibermática se insiste en la necesidad de “mantener una visión de conjunto que permita abordar ordenadamente la puesta a disposición de la Administración de Justicia de las herramientas TIC”. No obstante y a pesar de las desigualdades patentes, Vives considera que “se puede destacar un avance generalizado en abrir las vías de comunicación telemática con los profesionales y sentar algunas bases tecnológicas para disponer de una información que en el futuro se pueda ofrecer a todos los actores del proceso judicial de manera uniforme”.

En ese contexto y en opinión de Coll, “el plan de modernización debe incidir en tres aspectos fundamentales: ordenar el papel de todos los organismos participantes -Ministerio, CGPJ y CCAA-, la adopción de una plataforma tecnológica moderna que permita la creación de una red colaborativa de servicios judiciales y el acompañamiento con medidas decididas de gestión del cambio que faciliten la incorporación de las nuevas tecnologías, y las nuevas formas de hacer asociadas, en el día a día de las oficinas judiciales”.

En cuanto a las acciones de carácter prioritario, el consultor senior manager especialista de Sector Público en IBM, Taxber Heredia, apunta cuatro: “la habilitación de nuevos canales de relación con los ciudadanos y los propios empleados públicos, la mejora de la seguridad de la información e interoperabilidad entre los diferentes actores con el objeto de mejorar su coordinación, mayor homogeneidad y calidad de la información manejada, y el cumplimiento de las normativas tanto nacionales como europeas, incluyendo la Ley 11/2007, el Esquema Nacional de Interoperabilidad y Seguridad y directivas como la 1896/2006 para el Proceso Monitorio Europeo”.Consenso y colaboraciónEl Plan Estratégico de Modernización de la Justicia 2009-2012, aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 18 de septiembre, se estructura en tres grandes políticas (de modernización, de protección y transparencia, y de cooperación), que se organizan en seis ejes estratégicos articulados en 24 programas de acción, sumando un total de 147 actuaciones. Tal y como indica Vives, “los ejes del citado plan son varios e interdependientes, los hay claramente organizativos y procedimentales y otros son propiamente tecnológicos; siendo indispensables en estos momentos que las actuaciones que se lleven a cabo avancen paralelamente, tanto en los planos normativos como en las bases tecnológicas”.

Por otro lado, el experto de Indra destaca un aspecto diferencial en este Plan de Modernización 2009-2012 que radica en “el consenso entre las diferentes Administraciones que participan de la modernización de la Justicia; una de las grandes dificultades para la tan solicitada reforma tecnológica y que no sería posible sin que todas las partes afectadas actúen de forma conjunta y coordinada”. De no cumplirse con esa premisa, se corre el riesgo, advierte Vives, de que “las diferentes acciones que puedan emprenderse se queden en eso, en actuaciones tecnológicamente avanzadas pero puntuales y de desigual aplicación entre los diferentes territorios”.NOJ y EJIS, prioritariosEn el propio Plan de Modernización se reconoce que “una justicia moderna es, necesariamente, una justicia tecnológicamente avanzada” y, en base a ese principio, se han fijado una serie de acciones que Vives destaca en cuanto que “están encaminadas a la plena relación telemática con los profesionales y a la creación de un espacio común para la plena interoperabilidad entre sistemas procesales, registrales y demás organizaciones que intervienen en la Administración de Justicia”. Entre esos objetivos prioritarios, se cuentan posibilitar que los juzgados y tribunales puedan trabajar en red y comunicarse entre sí con independencia del territorio.

No obstante y entre los objetivos del Plan cabe destacar la culminación del despliegue de la Nueva Oficina Judicial (NOJ) para que sea una realidad en todo el territorio nacional en la segunda mitad de 2012. Merece también una mención especial la transformación del actual Registro Civil en un ‘Registro Civil Único’ para toda España, que sea accesible y con el que los ciudadanos puedan operar electrónicamente. “La visión unificada del Registro Civil en todo el territorio”, destaca Vives, “permitirá evitar múltiples tramitaciones existentes hoy en día derivadas de la dispersión geográfica y aportará una mayor proximidad de este servicio al ciudadano”.

En esa línea, está prevista la aprobación de la Carta de Servicios del Registro Civil, la finalización -en la primera mitad de 2010- de la digitalización de los libros de los registros civiles municipales y del Registro Civil Central; y su informaización integral, mediante el despliegue del sistema Inforeg y la gestión electrónica de los expedientes.


Merece asimismo una mención especial la creación y el desarrollo del bautizado como Esquema Judicial de Interoperabilidad y Seguridad (EJIS) que, como explica Blasco, “permitirá a todas las unidades judiciales trabajar en real y conocer en tiempo real la información que sobre un determinado asunto o persona se tiene en otro juzgado”, logrando de este modo la interoperabilidad entre órganos judiciales con independencia del sistema de gestión procesal que utilicen, así como la interoperabilidad de éstos con otras agentes como, por ejemplo, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. “El siguiente paso natural de esta interoperabilidad”, añade Blasco, “debe ser el expediente electrónico en la Administración de Justicia”.


Según Coll, “el plan en su conjunto es un acierto como catálogo de medidas a adoptar”, sin embargo, entre ellas el experto no duda en destacar como especialmente relevantes el impulso de la NOJ y las herramientas de interoperabilidad. “Estos dos proyectos”, destaca el socio de Accenture, “son la piedra angular para poner al día el funcionamiento de la Administración de Justicia en lo que respecta a organización y tecnología”.


Por último y no por ello menos importantes, hay que señalar otras iniciativas integradas en el Plan de Modernización como el despliegue de la Red Integrada de Comunicaciones Electrónicas del Ministerio Fiscal, la implantación de una BBDD de ADN (CODIS) y la extensión de los medios de grabación audiovisual y de videoconferencia en las salas de vistas, sin olvidar la mejora de la gestión del almacenamiento de las piezas de convicción a través del uso de la tecnología RFID.Objetivo: Papel 0El Plan de Modernización de la Justicia 2009-2012 contempla entre sus objetivos la eliminación del papel en el funcionamiento de juzgados y tribunales. Así, se contempla completar el despliegue del sistema Lexnet de intercambio seguro de documentos para posibilitar que todas las comunicaciones procesales se realicen por vía electrónica y está también prevista también la creación del Expediente Judicial Electrónico mediante la implantación de un nuevo Sistema de Gestión Procesal. Lógicamente, en el cumplimiento de este objetivo resulta crucial el desarrollo de una Plataforma de Firma Electrónica propia de la Administración de Justicia.


En este punto, la responsable de Justicia de Ibermática, Amaia Landa, recuerda que “el camino hacia la oficina sin papeles se debe completar con procesos de digitalización de la documentación en las sedes judiciales, aplicando tecnologías de sellado de tiempo, permitiendo una rápida itineración de asuntos entre órganos judiciales y servicios comunes.


Por otro lado y como subraya Landa, “la incorporación de las TIC en un mundo hasta ahora dominado por el papel, requiere de una estructura de prestación de servicios judiciales de soporte que garantice el uso y funcionamiento adecuados de los sistemas de información judiciales: una correcta y rápida respuesta a las dudas, problemas o peticiones de los usuarios, una formación adecuada que permita un óptimo aprovechamiento mediante la aplicación de sistemas de e-learning y una correcta información y comunicación”.Portal para Ciudadanos y ProfesionalesPara hacer accesible la Justicia a los ciudadanos dando al mismo tiempo cumplimiento a la Ley 2007/11 de Acceso Electrónico de los Ciudadanos a los Servicios Públicos, el Plan de Modernización 2009-2012 contempla la puesta en marcha de un Portal de la Administración de Justicia para el Ciudadano. Además de servir de plataforma para la publicación de información de utilidad para el ciudadano, este portal web servirá de puerta de acceso a servicios como la descarga de certificados (nacimiento, matrimonio, nacionalidad, etc.) con certificado digital, la petición de citas, la consulta del estado de la tramitación de un asunto, etc.Igualmente se contempla el desarrollo de un Portal de la Administración de Justicia para los Profesionales en el que dispongan de información actualizada sobre asuntos, vistas, repartos y estado de los procesos, y servicios clave como la notificación y presentación telemáticas de escritos.

lunes, 14 de diciembre de 2009

La estrategia imprescindible para el Gobierno abierto


He dedicado un rato a leer la Directiva de Gobierno Abierto de los Estados Unidos (aquí tenéis el documento completo o el resumen que hacen otros blogs como oGov).


Mi conclusión principal es que con este documento se demuestra que el Gobierno americano sí tiene una convicción y una estrategia definida de Gobierno abierto, algo que aquí en España no ocurre por muchos fuegos de artificio que veamos y oigamos . Una lección en toda regla que debería servir de ejemplo por estos lares si de verdad algún partido o gobierno tiene intención de tomarse en serio lo que es y significa el open government. Y también un magnífico ejemplo de que el open government es algo que va más allá de la simple utilización de las herramientas de la web 2.0 por parte de gobiernos y Administraciones públicas.


Ya sabemos que EEUU y España son mundos diferentes en cuanto a cultura político-administrativa y despliegue de la funciones de gobierno y Administración. Pero ello no significa que los fundamentos no sean válidos de un sitio a otro.


La directiva norteamericana es bastante clara y contundente en cuanto a qué supone la política de gobierno abierto (transparencia, participación y colaboración) y las acciones (con plazos) concretas a realizar por cada departamento/agencia:


  • Publicar la información gubernamental en la red.

  • Mejorar la calidad de dicha información.

  • Crear e institucionalizar una cultura de gobierno abierto.

  • Crear y habilitar un soporte tecnológico para estas políticas.

Desde luego aquí habría otros mecanismos de formulación e implementación. El Gobierno es (teóricamente) un órgano colegiado con un componente bastante menos presidencialista que en los EEUU; por ello, difícilmente encontraremos por estos lares "Órdenes Ejecutivas" de este calibre. Pero sí existen otras posibilidades de despliegue a través de acuerdos del Consejo de Ministros o reales decretos.


Sin duda un buen espejo donde mirarse si aquí existiera ese mismo compromiso político, algo que dudo.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

La "peligrosa" huida del derecho administrativo


Supongo que alguna vez habréis oido la expresión "huida del derecho administrativo". Suele utilizarse para calificar acciones consistentes en emplear fórmulas de derecho privado en ámbitos concretos de la gestión pública. El abanico es amplio y meter todo en el mismo saco puede resultar peligroso: así, mientras que en algunos casos la "huida del derecho administrativo" supone ir a fórmulas organizativas más flexibles y descentralizadas (p.ej, agencias, sociedades mercantiles, relaciones laborales basada en el Estatuto de los Trabajadores, etc.) pero siempre bajo el paraguas de lo público, otras suponen planteamientos más radicales y una auténtica privatización real de la titularidad o prestación de un servicio (p.ej. externalizaciones, enajenaciones patrimoniales, subcontrataciones, etc.).

Es habitual que los matices, aun siendo siempre importantes, desaparezcan y se sustituyan por discursos simplones que calan más fácilmente. Por ello que la connotación que se desprende de la expresión "huida del derecho administrativo" es un tanto desacreditadora: a veces se da a entender que se está cometiendo alguna ilegalidad, otras que se están abandonando ciertas garantías o salvaguardas , o bien que estas prácticas son en realidad atajos para eludir controles imprescindibles.

No voy a negar que, en ciertos casos, algunas de estas circunstancias pueden llegar a producirse. Pero es difícil arrancar a aquéllos que mantienen tan importantes preocupaciones alguna reflexión que invite a pensar el por qué de esta "huida del derecho administrativo". Pareciera como si las herramientas sobre los cuales se puso en marcha la gestión pública hace un siglo fueran un totem sagrado e inmutable guardado por una corte de supremos sacerdotes, tal que toda pretensión de introducir algún elemento diferente fuera motivo de herejía.

¿No será que esta huida hacia otras fórmulas de gestión se produce porque las viejas herramientas basadas en el derecho administrativo son, en parte, inservibles ante los nuevos desafíos que se enfrentan las Administraciones públicas? ¿Por qué en vez de dedicar tiempo a buscar retorcidos argumentos que descalifiquen las nuevas técnicas empleadas no se ponen de acuerdo los expertos en investigar nuevas herramientas que sirvan para las necesidades planteadas y que garanticen el mantenimiento de unos principios de gestión pública en los que hay un consenso generalizado?. Algo parece que no casa, ¿verdad?

Estas y otras preguntas me hago cada vez que escucho lo de "huida del derecho administrativo". ¿Y vosotros?

lunes, 7 de diciembre de 2009

Closed government, políticos y lobbies


Durante las últimas semanas hemos podido comprobar cómo la realidad de la cosa pública queda todavía a años luz de muchas de las reflexiones que hacemos en la blogosfera pública y otros eventos relacionados.

El revuelo que se ha montado con el pretendido control administrativo de las páginas de descarga por internet ha sido colosal. De hecho es casi de lo único que se está hablando en un proyecto de ley tan importante como el de Economía Sostenible.

No voy a entrar en este debate aunque desde luego me solidarizo con el sentir mayoritario de la red. Lo que sí me gustaría destacar es el nuevo ejercicio de closed-government que ha rodeado la formulación de esta propuesta legislativa por parte del gobierno. Closed porque no se ha abierto un periodo de escucha y diálogo antes de formularla, porque no se ha explicado bien y porque las rectificaciones han sido atropelladas y descoordinadas.

No obstante, no nos debería sorprender. Se ha seguido la tónica habitual en este país cuando se formulan iniciativas políticas. Pensar lo contrario es engañarse. Los partidos escuchan poco a los ciudadanos (sean cuales sean sus modos de expresión) a la hora de elaborar propuestas y tomar decisiones. Actúan en base a sus muy particulares dinámicas internas y atienden principalmente a las presiones de lobbies y otros grupos de poder organizados. Esta es la realidad. Únicamente en caso de una reacción social destacable como la que ha ocurrido en la red los últimos días se producen las rectificaciones. Algunos pueden decir que dichas rectificaciones son productos de la escucha y el despliegue de un talante abierto en el ejercicio del gobierno. ¡Hasta ahí podíamos llegar! ¿No?

La realidad por tanto es que en nuestro sistema político actúan organizaciones graníticas como son los partidos, medios de comunicación tradicionales adictos a unos u otros y grupos de interés con poder económico que ejercen su influencia. Un coctail explosivo para la idea de open-government, entendido éste en el sentido político, no administrativo. Ese es "el sistema", y no veo a nadie de esta fauna política con el más mínimo interés por cambiarlo.

Sólo abriendo los ojos, reconociendo que esto es lo que de verdad ocurre y con mucho activismo social y ciudadano podrá empezar a cambiar algo dentro de unos cuantos años.


miércoles, 2 de diciembre de 2009

17 apuntes a la Ley de Economía Sostenible


El presidente Zapatero ha comparecido hoy en el Congreso (a petición propia) para explicar el proyecto de ley de Economía Sostenible. Se ha manoseado tanto este tema durante los últimos meses que ya había ganas de conocer los detalles de una de las políticas estrella de la legislatura. He tardado algunos días en echar un vistazo al texto normativo que propone el ejecutivo a las Cortes generales.

Primero.- Comentar lo que ya (por desgracia) es algo recurrente: la ley se antepone a la estrategia. Según el Gobierno el proyecto de ley es una de las tres patas que conforman la llamada Estrategia de Economía Sostenible. Pero no se habla de dicha estrategia sino del proyecto normativo que pretende darle soporte. De nuevo parece que o no sabemos o no queremos hacerlo de otra manera. Recuerden aquello tan español de que "cuando no sepas cómo resolver algo aprueba una ley"

Segundo.- Las otras dos patas de la Estrategia de Economía Sostenible son por una parte los fondos que dan sustento económico a la estrategia (el fondo ICO de Economía Sostenible de 20.000 millones y el fondo Estatal para el Empleo y Sostenibilidad Local de 5.000 millones) y por otra una serie de reformas: justicia, socio-laboral, directiva de servicios, educación y energía. ¿Les suenan? A mí mucho pero por las veces que se repiten en los medios de comunicación no por sus resultados.

Tercero.- Una vez más una reforma fundamental, como es la de la Administración pública, cae en saco roto a pesar de ser absolutamente imprescindible para abordar con garantías un cambio en el modelo económico. Las medidas deslavazadas que se anuncian, muchas de las cuales reiterativas, no son suficientes ni forman parte de una planteamiento coordinado y ambicioso.

Cuarto.- ¿Se acuerdan de las leyes de acompañamiento? Eran esas leyes "cajón desastre" que se aprobaban junto a la ley de presupuestos en la que todo cabía y que se utilizaban para hacer cambios sustanciales a la remanguillé. Tanto fue el cántaro a la fuente que al final el Supremo las suprimió. A mí desde luego esta ley me suena eso y no me esperaba encontrar 137 artículos, 198 páginas (100 de ellas de disposiciones finales, adicionales, transitorias, etc.). ¿Alguien me puede explicar que pinta lo del control de las descargas en internet dentro de esta ley?

Quinto.- El artículo 3 cita los principios que deben impulsar las Administraciones públicas en favor de una economía sostenible. Serían los nuevos desafíos a los que se enfrentan los poderes públicos en un escenario diferente: mejora de la competitividad, estabilidad de las finanzas públicas, fomento de la capacidad innovadora de las empresas, promoción de las energías limpias, racionalización de la construcción residencial, extensión y mejora de la calidad de la educación e impulso de la formación, fortalecimiento y garantía del Estado social. Como principios están bien; ahora... ¿está Administración preparada para esta compleja tarea?

Sexto.- El rol regulatorio es sin duda uno de los más destacados en el horizonte de las Administraciones públicas. Los principios de better regulation enunciados en la ley son correctos pero se mantienen mis dudas sobre la capacidad de las Administraciones actuales para asumirlos.

Séptimo.- Destacada es la reforma de los organismos reguladores del capítulo II, reforzando
desarrollo de su actividad y para el cumplimiento de sus fines con autonomía orgánica y funcional, plena independencia de las Administraciones Públicas y de los agentes del mercado.
Asimismo están sometidos al control parlamentario y judicial.
Evidentemente se busca una dirección más ágil y transparente al reducir el número de consejeros y dotar de mayor publicidad de sus actuaciones y rendición de cuentas. Aunque la realidad es que van a seguir subordinados al gobierno de turno mientras su presidente sea nombrado por el mismo. Una curiosidad, ¿alguien sabe si la Comisión Nacional del Sector Postal está funcionando?

Octavo.- El capítulo IV de Sostenibilidad Financiera de las Administraciones públicas no tiene desperdicio: el enésimo Plan de Austeridad y Calidad del Gasto (art. 33) que debe ser presentado en 6 meses y que teóricamente será presentado a las Cortes; el enésimo Plan de Racionalización de la AGE y el sector público estatal (art. 34), también en el plazo de 6 meses; una obligación de responsabilidad social corporativa para el sector público empresarial (faltaría más si es público!) (art.36).

Noveno.- Dos novedades en el capítulo IV antes mencionado. Una poco importante: se autoriza al gobierno a la creación de una nueva agencia, la Agencia patrimonial del Estado (art. 35) que centralizará la gestión inmobiliaria de los bienes públicos en poder del Estado. ¿Qué pasará con la dirección general de Patrimonio? Y una significativa: meter en cintura a los ayuntamientos. O someten sus liquidaciones presupuestaria a Economía y Hacienda o habrá retención de transferencias.

Décimo.- Un nuevo impulso a la contratación pública y a la colaboración público privada (capítulo V). Se habla de favorecer a las Pymes, pero ¿tienen estas recursos para lidiar con los costosísimos trámites de la LCSP?

Undécimo.- La simplificación administrativa como base para la competitividad: el Gobierno lleva ya mucho tiempo hablando de este tema por lo que no representa ninguna novedad. Se define de forma detallada (art. 43) un procedimiento simplificado en coste y plazos para la creación de empresas, eliminación del ITPAJD con la introducción de elementos telemáticos y exención de tasas de publicación.

Duodécimo.- Se modifica el silencio administrativo con el objeto de que si la Administración no se pronuncia no se interrumpe el procedimiento, aunque no en todos ellos (se excluyen los que no se consideren cubiertos por razones imperiosas de interés general). También se agilizan ciertos trámites de licencias municipales y catastro inmobiliario.

Decimotercero.- Bienvenida sea la obligación de pago a 30 días por parte de las Aministraciones. Pero , qué quieren que les diga. Yo no me lo creo. ¿Qué garantías tienen los empresarios que se cumplirán dichos plazos? Ahora existe obligación de pago a 60 días y muchas pagan a más de 100.

Decimocuarto.- Sobre el derecho universal de acceso a redes de banda ancha (1M) para antes del 2011 (art. 61) nada que objetar. Aunque me gustaría que no ocurriera lo de siempre que se habla de derechos (universales): que simplemente no se cumplen. Acaban mercantilizándose y ya sabemos que cuando hay rentabilidades por medio no siempre se cumplen los principios de accesibilidad, equidad y precio asequible.

Décimoquinto.- El impulso de la economía verde es uno de los retos de los poderes públicos según esta nueva ley. Harán falta capacidades y fórmulas organizativas específicas para articular estas políticas con más técnicos cualificados y menos burócratas. Interesante la simplificación administrativa (art. 104) para el impulso a energías renovables y eficiencia energética.

Decimosexto.- La Administración verde (art. 105) no es novedad, aunque se haya incluido también en esta ley.

Decimoséptimo.- Respecto a la aplicación y evaluación de la ley, ¿por qué no se recurre a la AEVAL? De nuevo parece que queda al margen en un asunto importante.